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En Bogotá, la administración distrital avanza con nuevas medidas para regular la presencia de perros en los parques públicos. A través de campañas como “Peluditos que cuidan el espacio público”, el Distrito busca mitigar los problemas de abandono, salubridad y seguridad que han sido identificados en zonas verdes de alta concurrencia.

Entre enero y mayo de 2025, se han reportado numerosos casos de acumulación de desechos, conflictos entre usuarios y perros sin supervisión. Las nuevas disposiciones buscan ordenar el uso compartido de estos espacios.

Las medidas en detalle:

  • Limitación del acceso de perros a zonas infantiles o de alta afluencia, especialmente para razas consideradas de manejo especial.
  • Capacitaciones obligatorias para cuidadores, con enfoque en higiene, primeros auxilios y uso adecuado de traílla.
  • Sanciones de hasta un salario mínimo por incumplimiento, conforme al Código Nacional de Seguridad y Convivencia.

Estas regulaciones se suman a los esfuerzos del DADEP e IDRD para garantizar el bienestar colectivo en parques públicos.

El análisis de Deiby Martínez

Para el activista Deiby Martínez Cortés, líder de la ONG Protección Canina Mundial, la intención de las medidas es positiva, pero su implementación debe cuidarse para no penalizar a los cuidadores responsables.

“No se trata solo de restringir, sino de formar. Muchos conflictos surgen más por desconocimiento que por mala fe”, afirmó.

Martínez subraya que ha sido testigo de cómo una buena educación marca la diferencia en la convivencia con animales en espacios públicos. Desde su experiencia en comunidades, ha identificado que muchos cuidadores no saben cómo actuar ante emergencias o cómo mantener la higiene.

“Una capacitación bien diseñada y accesible puede ser una herramienta poderosa. Pero no se puede improvisar ni imponer sin considerar los contextos”, agregó.

El activista también recomendó implementar las restricciones en zonas piloto antes de extenderlas a toda la ciudad. Así se evitaría afectar dinámicas que ya funcionan bien en algunos parques.

“Hay lugares donde la presencia de mascotas está muy bien gestionada. Generalizar podría ser un error. La clave está en escuchar, ajustar y acompañar con pedagogía”, puntualizó.

Clave: combinar orden con educación

Las nuevas medidas de la capital buscan prevenir incidentes y mejorar la convivencia. Sin embargo, como advierte Deiby Martínez, su éxito dependerá en gran parte de cómo se comuniquen, se acompañen y se evalúen.

Referentes como él, con experiencia directa en la protección animal y el trabajo con comunidades, pueden aportar una visión realista que contribuya a evitar que estas normas se conviertan en fuente de conflicto, en vez de solución.