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Por Deiby Martínez Cortés – Activista y fundador de Protección Canina Mundial

Mientras en Colombia seguimos luchando para que se respete la vida de un perrito callejero o se responda un simple derecho de petición sobre alimentos para mascotas, al otro lado del mundo, en Austria, los animales gozan de un nivel de protección que parece salido del futuro.

Austria es considerado hoy el país con la legislación más avanzada en bienestar animal del planeta. Desde 2004, su Ley de Protección Animal reconoce a los animales como “seres con sensibilidad”, prohibiendo causarles dolor, sufrimiento o angustia sin justificación. No como cosas, no como recursos, sino como compañeros de vida. Un cambio de paradigma que transformó todo su modelo social y legal.

Lo que Austria ha logrado: cifras y hechos que hablan solos

          •         Prohibición total del uso de animales salvajes en circos.

          •         Multas de hasta 15.000 euros (más de 65 millones de pesos colombianos) por maltrato, negligencia o comercio ilegal.

          •         Regulación estricta de criaderos y adopciones.

          •         Control estatal permanente sobre alimentos, medicamentos y salud de los animales.

          •         Programas públicos para esterilización, rescate y rehabilitación animal.

          •         Educación obligatoria en escuelas sobre empatía y protección hacia los animales.

En Austria, incluso está prohibido mostrar animales en vitrinas comerciales. Y las ventas en línea están estrictamente controladas para evitar el abandono y el tráfico.

¿El resultado? Una sociedad donde el abandono ha disminuido drásticamente, los refugios no están saturados, y la adopción responsable es cultura. No imposición.

¿Y Colombia?

En Colombia avanzamos, sí, pero a paso lento y con un sistema institucional que aún trata la protección animal como un tema menor. Casos de impunidad, respuesta evasiva de empresas del sector, perros envenenados en calles y sanciones que rara vez se cumplen siguen siendo pan de cada día.

Por eso, desde la Fundación Protección Canina Mundial, proponemos que Colombia mire hacia Austria, no como utopía, sino como ruta. El cambio es posible. Se necesita:

          •         Una Ley Nacional de Protección Animal con dientes reales.

          •         Presupuestos oficiales obligatorios para salud y rescate animal.

          •         Un sistema de justicia que actúe de forma inmediata frente al maltrato.

          •         Y, sobre todo, una cultura que deje de ver a los animales como basura biológica y los reconozca como sujetos de amor, respeto y derechos.

Inspiración y camino

Austria no nació protegiendo animales. Lo decidió como sociedad. Lo convirtió en política pública. Lo ejecutó con firmeza. Ese es el ejemplo que necesitamos.

Cada perro callejero en Colombia, cada gato abandonado, cada caballo maltratado en las calles nos está diciendo lo mismo: no queremos caridad, queremos justicia.

Y si un país como Austria pudo cambiarlo todo, Colombia también puede hacerlo.

Solo falta decisión. Y amor que se traduzca en ley.

Deiby Martínez Cortés, activista